Las Cuatro Nobles Verdades

En el primer sermón, en Benarés, tras su iluminación, Budha expuso las cuatro Nobles Verdades y el Óctuple Sendero:

  1. La primera Noble Verdad es dukkha, la naturaleza de la vida es sufrimiento.
    “Ésta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sufrimiento. El nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento, asociarse con lo indeseable es sufrimiento, separarse de lo deseable es sufrimiento, no obtener lo que se desea es sufrimiento. En breve, los cinco agregados de la adherencia son sufrimiento”.
  2. La segunda Noble Verdad es el origen de dukkha, el deseo o “sed de vivir” acompañado de todas las pasiones y apegos.
    “Esta, oh monjes, es la Noble Verdad del Origen del Sufrimiento. Es el deseo que produce nuevos renacimientos, que acompañado con placer y pasión encuentra siempre nuevo deleite, ahora aquí ahora allí. Es decir, el deseo por los placeres sensuales, el deseo por la existencia y el deseo por la no-existencia”.
  3. La tercera Noble Verdad es la cesación de dukkha, el sufrimiento, alcanzar el Nirvana, la Verdad absoluta, la Realidad última.
    “Esta, oh monjes, es la Noble Verdad de la Cesación del Sufrimiento. Es la total extinción y cesación de ese mismo deseo, su abandono, su descarte, liberarse del mismo, su no- dependencia”.
  4. La cuarta Noble Verdad es el Sendero que conduce al cese del sufrimiento y a la experiencia del Nirvana.
    “Esta, oh monjes, es la Noble Verdad del Sendero que conduce a la Cesación del Sufrimiento. Solamente este Óctuple Noble Sendero;” La esencia de los millares de discursos en los que el Buda explicó su enseñanza de distintas maneras, está contenida en Las Cuatro Nobles Verdades y el Noble Óctuple Sendero, es decir, Recto Entendimiento, Recto Pensamiento, Recto Lenguaje, Recta Acción, Recta Vida, Recto Esfuerzo, Recta Atención y Recta Concentración.

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El noble sendero óctuple

Este Sendero comprendido en la cuarta Noble Verdad es el Sendero Medio, llamado así por evitar los dos extremos, tanto la búsqueda de la felicidad a través de los placeres sensuales, como la mortificación de uno mismo. Este Sendero Medio es llamado el Noble Óctuple Sendero, ya que consta de ocho factores, que componen los tres principios capitales del adiestramiento y disciplina budistas:

La sabiduría (pala),
la conducta ética (sila)
y la disciplina mental (samadhi).

1.- Recta comprensión
2.- Recto pensamiento
Estas dos son la Sabiduría

……………
3.- Recta palabra
4.- Recta acción
5.- Recto medio de vida
Estas tres son la conducta Ética

……………….
6.- Recto esfuerzo
7.- Recta atención
8.- Recta concentración
Estas forman la Disciplina Mental

Estos ocho factores no son separados y deben desarrollarse simultáneamente, ya que todos ellos están estrechamente relacionados entre sí, y cada uno contribuye al cultivo de los otros.

El desarrollo de este camino, la práctica de sus ocho pasos, junto con la comprensión de las cuatro nobles verdades es la base imprescindible sobre la que se asienta todo el budismo, la base para erradicar el sufrimiento y alcanzar la iluminación.

Alcanzar la “iluminación”, el nirvana, se puede explicar así:

Un ejemplo: el sol está dándonos su luz constantemente. Solo las nubes impiden que esa luz se manifieste siempre y en su totalidad. De esta misma manera, esa naturaleza de la mente, (Rigpa en tibetano) esa naturaleza de Buda, el alma, el ser interno, la Luz, siempre ha estado y está alumbrando dentro de cada uno de nosotros. Como las nubes tapan el sol, los pensamientos negativos, la mente pensante (Sem en tibetano) causa de las emociones aflictivas o venenos, oscurecen esa Luz interna e impiden que se manifieste.

Para iluminarse no hace falta viajar a ningún lugar ni alcanzar nada, pues esa iluminación ya está, potencialmente, dentro de cada uno desde siempre. Sólo hay que despejar esas nubes, los pensamientos negativos, causa de las emociones negativas y que provocan el sufrimiento propio y ajeno, para que la Luz interna, la naturaleza de buda, la naturaleza de la mente se manifieste y brille en todo su esplendor.

Por esto se dice en budismo que “hay que transformar la mente”. En psicología se dice que somos lo que pensamos, que nuestras emociones están regidas constantemente por los pensamientos y que para transformar las emociones hay que “aprender a pensar”. Lo que hoy la psicología y la neurología admiten tras pruebas empíricas, Buda ya lo sabía hace dos mil quinientos años y así nos lo transmitió. “Aprende a caminar por el Noble Sendero óctuple, así dejaras de sufrir y alcanzarás la iluminación”.

Una forma mas sencilla y concreta de decirlo sería: Para alcanzar la iluminación es necesario quitar las emociones negativas, que son causadas por la mente. Por lo tanto transformando la mente se pueden transformar las emociones negativas.

En realidad es así de sencillo.

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La importancia de practicar la enseñanza paso a paso

Del libro “Como un relámpago ilumina la noche”. Pag. 25. Dalai Lama. Ed.Imagina.

“En Tíbet se preservaron todas las enseñanzas del buda, desde las cuatro nobles verdades hasta los más altos yogas tantras, y se practican tradicionalmente.

La primera etapa es el pequeño vehículo (Hinayana) o vehículo fundamental, el camino de las cuatro nobles verdades. Se empieza tomando por base la disciplina y aplicando las reglas de conducta del vinaya (conducta moral, especialmente la de los monjes ordenados y laicos budistas). Después se desarrolla el adiestramiento en la concentración y la sabiduría con ayuda de las 37 prácticas que conducen al despertar. Estos tres adiestramientos espirituales (disciplina, concentración y sabiduría) son la base de los otros dos vehículos.

La segunda etapa es el gran vehículo (Mahayana). Consiste en la práctica de las seis paramitas (seis perfecciones transcendentes: la generosidad, la disciplina, la paciencia, el esfuerzo, la concentración y la sabiduría)

La tercera etapa es el vehículo diamantino (Vajrayana) o vehículo de los mantrans secretos, que pone en acción los métodos extraordinarios para realizar la concentración profunda a través de la unión de la meditación de la calma mental y de la visión penetrante o clara (samahata y vipassana) y para progresar en la práctica progresiva de las cuatro clases de tantra: Kriya, upa, yoga y annatura.

Desde hace más de 25 siglos, el budismo ha pasado por numerosos países, pero es en Tíbet donde se han preservado la totalidad de las enseñanzas de los tres vehículos en él se encuentra una admirable tradición que permite a un individuo integrar estos diferentes niveles en una misma sesión de práctica, sin dejar de respetar su encadenamiento jerárquico. Más aún, en Tíbet los eruditos no han olvidado la práctica espiritual y los practicantes no han descuidado el estudio: los sabios han unido conocimiento y realización. Esa es, me parece, una excelente manera de proceder.”

Del libro “Compasión y no violencia”. Pag 61 y siguientes. Dalai Lama. Ed. Kairós.

“En el budismo tibetano combinamos las enseñanzas básicas de las cuatro nobles verdades con la Bodichitta y las seis paramitas con el yoga de la deidad y otras prácticas yóguicas. Primero pones la base y luego construyes para llegar a la cima de la práctica.

Es importante saber que sin la práctica del tantrayana o de la Bodichitta, sólo con las cuatro nobles verdades puedes alcanzar la liberación. Por otra parte, sin una práctica basada en estas últimas, la mera enseñanza de las 10 paramitas o del tantrayana no es posible.

Sin el tantrayana, sólo con el sutrayana, podemos practicar y conseguir un resultado satisfactorio. Pero si se practica sólo el tantrayana sin el sutrayana es imposible alcanzar un resultado satisfactorio. Las enseñanzas son como la planta baja, el primer piso, el segundo, y así sucesivamente, de un edificio. Sin la planta baja es imposible construir el primer piso.

Es necesario comprender esto porque la gente a veces es impaciente y quiere la budeidad de inmediato, sin tener en cuenta las cuatro nobles verdades o las seis paramitas. La práctica de la deidad, del mandala y del recitado por sí solas no funcionan. Hemos de ir paso a paso.”

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Emociones aflictivas, emociones negativas, venenos

Los tres venenos:
Ignorancia, deseo y odio. Otras traducciones nos dicen: Ignorancia, deseo y apego. Ira, deseo, ignorancia.

En el libro “El tesoro del corazón de los iluminados”, pág 148 y siguientes Dylgo Khientse enumera las “cinco emociones negativas”, de las que se derivan las “ochenta y cuatro mil” : El odio, el orgullo, el deseo, la envidia y la ignorancia.

En budismo se emplea el término emociones negativas porque impiden expresarse a la Naturaleza de Buda, la Naturaleza de la mente, siempre luminosa. las emociones negativas son las que impiden la iluminación. Esas emociones negativas, efectivamente, pueden hacernos sentirnos bien en un momento determinado. Por ejemplo, una persona orgullosa “se siente bien” cuando escala hasta los primeros lugares, por encima de quien sea, se siente por encima de todos e incluso humilla a los demás, a veces sin darse cuenta. Una persona egoísta se siente bien cuando favorece su egoísmo. Y así podemos añadir un largo etc… de emociones negativas. Pero eso, naturalmente, impide la iluminación. Por eso en budismo se les llama emociones negativas. Estas emociones negativas son las causantes de nuestros actos y por lo tanto creadoras de karma. Son provocadas por la mente pensante, sem, que forma parte de la misma Naturaleza de la mente.

Las emociones negativas se les llama, en budismo emociones negativas o venenos; en hindú vasanas. En occidente las conocemos, desde siempre, como pecados capitales o vicios.

Del libro “Como un relámpago ilumina la noche”. Dalai Lama.

“Es importante conocer los métodos para subyugar la mente a través de las instrucciones de la vía vasta y profunda. Conocer las meditaciones adecuadas, como antídoto al odio, al apego, al orgullo, y a la ignorancia, pacificando así nuestras emociones negativas. La raíz de la turbulencia mental es en realidad la ignorancia, que nos impide entender la verdadera naturaleza de las cosas. Se llega a controlar la mente purificándola de nuestras erróneas nociones acerca de la realidad. Esta es la enseñanza del buda. Mediante el adiestramiento de la mente podemos transformar la forma en que actuamos hablamos y pensamos.”

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Adiestramiento y purificación

Las seis paramitas o perfecciones principales:
La generosidad, la ética, la paciencia, el esfuerzo, la concentración y la sabiduría.

Del libro “Como un relámpago ilumina la noche”. Dalai Lama.

El adiestramiento y la purificación de la mente es un proceso gradual. Nos purificamos eliminando primero los defectos mayores y desarrollamos las buenas cualidades expandiendo las pocas que tengamos.

Primero, líbrate del mal;
luego líbrate del ego;
al final, líbrate de los pensamientos.
Quien conoce esto es sabio.

Sólo puedes obtener una vida humana evitando los actos no virtuosos que conducen a nacer en los reinos inferiores del Samsara.

“Luego, líbrate del ego”. Tras haber puesto término a los actos negativos, debes abandonar sus causas: las emociones negativas.

“Al final, líbrate de los pensamientos”. Para alcanzar el despertar no basta con eliminar las emociones negativas y sus causas, también es indispensable deshacerse de los hábitos que oscurecen el conocimiento. La vía que conduce a todo ello es la sabiduría que reconoce la falta de realidad de los fenómenos.

“Quien conoce esto es sabio” se refiere a los que conocen las diferentes etapas del camino y sus puntos esenciales, y saben practicarlas respetando escrupulosamente el orden correcto para alcanzar la completa realización. Es importante, por tanto, saber practicar correctamente, sin contentarse con un conocimiento vago o parcial del camino.

Si queremos ayudar a los demás seres, debemos ser capaces de liberarlos del sufrimiento y disipar su ignorancia, haciendo que nazca en ellos la realización de la vacuidad. Esto significa que necesitamos alcanzar la verdadera realización, y esto sólo podemos lograrlo con esfuerzo y el desarrollo de la “visión clara” y “la calma mental”.

Hasta aquí el párrafo del Dalai Lama.

Nota de Carlos:

  • Estudiando las enseñanzas budistas con atención y poniendo paciencia y humildad encontraremos siempre lo mismo:El Sendero de Buda tiene un método progresivo. (En realidad ofrecer un método no es nada nuevo, pues todo necesita un método correcto para hacerse eficientemente).
  • Hay enseñanzas necesarias, que a veces por lo sencillas son olvidadas pero que son imprescindibles y otras que siendo muy llamativas y vistosas, no lo son tanto. Hay que saber distinguir entre lo importante y lo interesante y saber separar lo que es urgente, y tambien saber separar lo que es urgente de lo que puede esperar.
  • La comprensión correcta, la meditación adecuada y la práctica son también necesarias. (Visión, meditación y acción)

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